Artículo
del guía: Patricia Ferrari
Comunidad de Decoración de Temalia
Fecha de publicación: 11/02/2002
Una empresa ha desarrollado unas antenas de telefonía móvil con forma
de árbol. Estos aparatos están muy bien logrados, sobre todo a la
distancia. El objetivo era reducir al menos el impacto visual que estos
elementos producen en el medio ambiente. Y lo han logrado.
Esto remite a otro tema del que últimamente se habla mucho: del
edificio o de la casa inteligente, un concepto denominado domótica.
Alex Escobar, de la Universidad Técnica Privada de Santa Cruz, cuenta
en su monografía sobre el tema que ''un edificio inteligente debe
integrarse a su medio ambiente tanto exterior como interior para
producir el mínimo impacto, además de aprovechar todos los sistemas
pasivos de climatización, ventilación e iluminación en forma natural
y/ o complementándose con sistemas electromecánicos eficientes''.
Seguridad y confort
El objetivo de estos edificios es el ahorro de energía y recursos.
Logrando por un lado un ahorro real económico y por el otro un mejor
aprovechamiento de esos recursos gracias a la aplicación de la tecnología.
Muchos factores entran en juego en este último punto, como son la
orientación de la vivienda, el ángulo de incidencia del sol, sobre
todo para obtener un mejor rendimiento en la climatización del
edificio, tanto sea mejorar el frío o el calor necesarios en cada época
del año. El tipo de materiales empleados, la ubicación de la casa, el
entorno inmediato y la integración con la naturaleza son puntos a tener
en cuenta desde el mismo proyecto de diseño.
La domótica ayuda a elevar el nivel de seguridad a través del control
tecnológico. Puede avisarnos al trabajo si alguien quiere entrar en
casa, encender y apagar luces simulando la presencia de los dueños en
ella, puede activar cámaras ocultas para filmar presencias extrañas en
la vivienda o incluso reproducir ladridos de un perro para ahuyentar
intrusos. No sólo eleva el nivel de seguridad, sino también el de
confort, permitiendo el control de la calefacción, del aire
acondicionado y de los electrodomésticos con la voz o por control
remoto.
Suprimir más barreras
Se ha dado un gran paso con la supresión de barreras arquitectónicas,
tanto a nivel general como particular, para facilitar el uso de las
instalaciones a las personas con alguna minusvalía. Una muestra de ello
es el cambio de escaleras por rampas, agrandar las puertas de acceso a
las estancias y replantear las medidas de los baños o la incorporación
de números y señales de alto relieve en código Braile en los
ascensores, entre otras. Pero la domótica va más allá en la integración
de la persona inválida o con un severo daño psicomotor con su entorno.
En la web
de la discapacidad nos informan que el objetivo es liberar a la
persona con discapacidad física de las limitantes de cables o
interruptores que dificultan su capacidad de movimiento y que aumentan
su dependencia. Este moderno sistema le permite maniobrar a distancia,
con un transmisor de señales infrarrojas, todas las funciones de la
casa: teléfono, televisor, radio, implementos de la cocina, del baño,
cama, alarma, puertas y lámparas.
Para aquellas personas que no pueden usar un control remoto de mano
existe también un transmisor especial con scanner, que funciona con
diferentes estímulos, como soplido, movimiento de la cabeza, el pie o
la misma mano, teléfono de texto para sordos, sintetizador de voz
altamente desarrollado que convierte el texto en voz, instrumentos de
ayuda a la comunicación aumentativa, basados en sistemas de voz
digitalizada, pasapáginas y programas computacionales para complementar
el desarrollo educativo, entre muchas otras.