La ducha se impone en la vida contemporánea

 
 
 
 

Artículo del guía: Patricia Ferrari
Comunidad de decoración de Temalia
Fecha de publicación: 03/08/2001


Los griegos y romanos de la cultura clásica cumplían con el rito del baño diario. Éste tenía connotaciones religiosas y sociales, marcando el estatus de la clase a la que se pertenecía. También los egipcios del mismo periodo realizaban prácticas similares. Las clases menos favorecidas en cualquiera de estas culturas, si bien de forma más rudimentaria, también gozaban de este privilegio.

En la época de Nerón, Roma ya contaba con baños públicos para la elite con un aforo de más de 2500 personas. Las esencias y los aceites untados a los señores por los esclavos formaban parte del ritual. No era un mero ejercicio de aseo, sino un momento de relax que imbuía prestigio, denotaba riqueza y proporcionaba placer.


El baño en el ámbito doméstico
En cuanto a decoración se refiere, el servicio ha sido una de las estancias relegada por años, apartado de la vivienda por razones higiénicas y estéticas. La antigua casa romana -la domus- ya incorporaba un baño, una letrina y numerosas prestaciones avanzadas para la época, como la calefacción. El aseo como lo conocemos actualmente se fue relegando con la revolución industrial y el hacinamiento de las grandes ciudades, convirtiéndose en un recinto exento de la vivienda, compartido por innumerables vecinos.

En la actualidad se intenta mantener esa sensación de descanso en el aseo. Prueba de ello es el auge de la aromaterapia aplicada a geles y perfumes. Sin embargo, el escaso tiempo que se puede dedicar al baño como tal, hace que la ducha pase a un primer plano. Incorpora cabina con hidromasaje, selector de temperatura y todo tipo de accesorios que ofrecen las mismas virtudes que el baño de la antigüedad.

Hasta no hace muchos años, si una vivienda poseía dos cuartos de baño ambos tenían bañera. Hoy se está sustituyendo una de ellas por una ducha. De la misma manera, si se cuenta con un baño grande se incorpora la ducha además de la bañera. Y si es pequeño, la ducha pasa a ser el elemento principal, prescindiendo de la media bañera e incluso del bidet si no hubiese suficiente sitio.


Acabados de actualidad
Gresites y pequeñas piezas cerámicas o de mármol cubren las paredes del baño. Para el suelo todo vale, desde la cerámica tradicional hasta la madera, pasando por todo tipo de gres, piedra o pizarra. Se debe tener siempre en cuenta que el material escogido sea adecuado para este espacio. El mármol también vuelve en la encimera y en la ducha y el espejo se encastra consiguiendo un todo con la pared y el alicatado. El resultado: una superficie mucho más fácil de limpiar con un diseño moderno.

Una pieza de piedra caliza o mármol sin pulir antideslizante, o una tarima de madera especial para zonas húmedas son una base ideal para colocar sobre los platos de ducha empotrados a ras del suelo. Ocultan el desagüe y hacen que el agua escurra a través de ella. Es una nueva alternativa al esquema tradicional, que a la vez de práctica es más segura.



© 2002 - Temalia es una marca registrada de Planeta De Agostini Online, S.A. Todos los derechos reservados.
ISSN : 1578-049X