Decoración doméstica con tintes navideños


Artículo del guía: Patricia Ferrari
Comunidad de: Decoración de Temalia
Fecha de publicación: 30/10/2001


Ya queda poco para la Navidad, noviembre se pasará volando como todos los años y nos encontraremos con un montón de arreglos y preparativos para hacer y muy poco tiempo por delante. Quizá este sea el momento de coger lápiz y papel y ver qué cosas queremos cambiar y cómo lo haremos.

El árbol y el nacimiento son detalles que nos obligan a cambiar los muebles de sitio todos los años. En estas fechas son indispensables. ¿Por qué quedarnos sin la mesa del comedor para poder poner el nacimiento?, ¿o tener que arrinconarlo en un hueco debajo del árbol?. Si vestimos los muebles auxiliares con tiempo no será necesario descabalar el resto de la casa.

Una cómoda, una mesilla de noche, la mesa camilla y el mueble bar son los tradicionales muebles que se usan para poder poner el nacimiento o dejar los regalos. El verde y el rojo conjuntados con toques dorados o plateados han sido tradicionalmente los colores de la Navidad. Pero hoy por hoy hay arreglos que combinan azul y múltiples colores, no hay límites para la imaginación.

Se puede ocultar los muebles debajo de una tela o forrarlos con papel. Si tenemos la suerte de poder pintarlos o que coincida su color con la decoración planeada, pueden quedar a la vista. Si no queremos tocar ningún mueble de la casa, conviene pensar en la medida que necesitamos y forrar cajas de cartón o realizar una plataforma especial. Suele ser útil disponer de una madera liviana que sea fácil de cortar y trasladar. Si el nacimiento es pequeño, la típica cesta de mimbre puede ser un buen sitio para colocarlo. O una pequeña escalera por la que vaya subiendo.


El árbol de Navidad
Natural o artificial, lo normal al montar un árbol de Navidad ha sido siempre un pino. Pero si no se tiene espacio siempre se puede adornar un árbol que se tenga en casa. O pintarlo: en los cristales de las ventanas, en un tapiz que luego se puede colgar, en la puerta, etc. Existen diferentes pinturas lavables para estos casos.

También hay distintas opciones a las tradicionales bolas para el árbol. Cansada de que se me rompiesen o abollasen, un año las sustituí por lámparas de vapor de sodio que ya no servían y quedó muy bien. Eran grandes focos blancos atados con lazos rojos y espolvoreadas con nieve artificial que le dieron un aire diferente a la decoración.

Dar luz
Lo mismo pasa con la iluminación: además de las guirnaldas de siempre también puedes estudiar cómo sacarle el mejor partido al conjunto iluminándolo con alguna luz indirecta, tenue. Si estás en un país donde sea invierno te apetecerá que esa luz sea cálida ya que, si bien la Navidad se asocia con la nieve, en los interiores lo hace con la lumbre. Si pasas la Navidad con temperatura de verano, todo dependerá del ambiente que se quiera crear, ya que muchas veces a pesar del calor se siguen las tradiciones.

Al nacimiento se le puede sacar mejor partido si se ilumina, así puede llegar a ser casi como una puesta en escena. Hay que tener en cuenta la distancia a la que se colocan los focos, porque puede quemarse por la temperatura. Lo ideal es usar lámparas de poca intensidad.


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ISSN : 1578-049X